Lo que estamos viendo, desde el inicio del gobierno de Alan García y los apristas (Alibaba y los 40,000 ladrones) es algo realmente alarmante para la vida democrática del país. El APRA, y García especialmente, le han abierto la puerta, y tumbado paredes para ampliarla, a la corrupción. No creo equivocarme al decir que este gobierno está tan igual de corrupto como el de Fujimori y Montesinos; se recurre a los mismos métodos: el chuponeo, la compra de congresistas tránsfugas, la compra de la línea editorial de algunos medios, amedrentamiento de otros, la coimisión por la venta de algún activo del país; García se ha vuelto un "vendedor a comisión". A esto se suma el indulto al corrupto Crousillat, que ahora pretende "recuperar" el Canal 4 que vendió sin descaro a Montesinos, ordenando la compra Fujimorio que no sabía gobernar, como Alan, con una oposición; es increíble este personaje que se la da de muy zorro en la política, y sin embargo no tiene capacidad para gobernar en democracia aceptando las críticas a todos los robos que él y su partido le está haciendo al país.
Sin lugar a dudas, esta confianza que tienen los corruptos de hacer lo que les da la gana, es porque saben que el pueblo peruano es ignorante y quieren mantenerlo así mendigo para siempre, y porque los otros poderes del estado se muestran como inexistentes, sólo se dedican a cobrar su gordo sueldo a fin de mes; para García la lógica es bien simple: si me han vuelto a elegir sabiendo que soy corrupto con pedigrí, aquí se puede hacer cualquier cosa, como por ejemplo atreverse a decir que él puede evitar que alguien no sea elegido presidente. Se siente omnipotente el tipo.
Lo más triste de todo esto es el enorme precipicio al que este sujeto está aventando al país, sin perspectiva de futuro, a la espera de un "mesías salvador" como él se siente. Pero, este "salvador" es un fracaso con su matrimonio que no sabe cómo salvarlo, así como Fujimori; un tipo que no puede con la administración de su hogar, menos podrá con la administración de un país. Cree que, con dejarle dinero robado a sus hijos, se está comportando como "buen padre"; es una pena que no sepa el grave daño que les está dejando, tan igual como Fujimori: ambos juran ser buenos padres con dinero robado que dejarán en herencia. Habría que recordarles a estos personajes, incluído Cipriani, lo que DIOS le dice a Moises cuando le entrega los Mandamientos: "Yo, Yavé, tu DIOS, soy un DIOS celoso. Yo castigo a hijos, nietos y biznietos por la maldad de los padres cuando se rebelan contra mí. Pero, me muestro favorable hasta mil generaciones con aquellos que aman y observan mis Mandamientos". Veamos en qué acaban los hijos de este par de corruptos.
Lo bueno que se puede rescatar de la época de Fujimori, es que atoró el baño del Perú, entonces, toda la caca política y empresarial salió a flote, para ser reconocidos por todos. Los peruanos ya sabemos quiénes son excremento, por más que hagan decirse "patriarcas". Ese gran señor, que la derecha corrupta nunca soportó, Valentín Paniagua, desatoró el baño, Toledo más o menos que lo mantuvo; y, este de turno ha vuelto a atorarlo pero con mayor cantidad de caca a flote; que apesta desde de muy lejos.
Abramos los ojos, despertemos, no permitamos que la corrupción llegue a la Municipalidad de Lima, menos a la presidencia de nuestro país. Si realmente amamos al Perú, voltiemos la mirada hacia la virtud, la decencia, la moral y los valores que antes del primer gobierno de García todavía se practicaban en nuestro país. Juventud, juventud, cuánta estupidez se ha cometido en tu nombre.
martes, 9 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario