miércoles, 2 de junio de 2010
¿A qué se debe el silencio de Mario Vargas Llosa?
Nuestro estimado escritor de Conversación en la Catedral, anda muy preocupado por hablar de Cuba-Castro y de Venezuela-Chavez, que son unas dictaduras donde no hay libertad de prensa y otras calamidades más que son ciertas; dicho de otra manera, anda mirando "la paja en el ojo ajeno". Pero, de la descarada y escandalosa corrupción que hay en nuestro querido Perú, no dice ni una sola palabra. Y, no nos va a decir que no es fácil verla porque, todos los días explota una bomba, no de "terroristas" que el APRA no sabe apresar, sino de la CORRUPCIÓN APRISTA, INCLUIDO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA. Usa su tiempo en criticar a otros países (¡por encargo de USA!), pero no habla de los "idiotas" nacionales, incluída la clase dominante peruana, como le encanta hablar a su hijo, que perdonan al que "ha robado, pero ha hecho obra"; que es lo mismo que "el menos malo", por el cual el votó y recomendó votar. Vargas Llosa, ¿de verdad, nos considera idiotas, así como lo hace su "lúcido" hijo? ¿Se ha pronunciado alguna vez sobre los Petroaudios, sobre BTR, sobre la venta corrupta y fraudulenta de Collique, sobre la venta de terrenos en Ucayali a los chilenos, la matanza de Bagua? ¿No es toda esta asquerosidad, más importante que estar juzgando la vida que han elegido vivir otros países? Alan García vivirá feliz con el silencio del escritor; ha logrado domesticarlo para controlar su silencio. Por ejemplo, MVLL, para ser hombre de tantas "luces", como intelectual metido en política por propia voluntad, debería opinar sobre la constitución del corrupto Fujimori, en la que el presidente de la república no es responsable de nada, lo son sólo sus ministros. ¡Pero, oiga, quién nombra a los ministros! Al final, el presidente blinda al ministro corrupto, y listo: ROBO PERFECTO. Mario Vargas Llosa, deje usted de una vez la cosmética de la HIPOCRECIA; POR LA CONDUCTA QUE MUESTRA HASTA AHORA: es que nunca logrará el Premio Nóbel de Literatura, falta integridad y honestidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario